Años de parálisis, ahora se busca retomar la construcción: Chavimochic III recibirá en 2027 unos 508 millones de soles del presupuesto estatal peruano. El gigantesco proyecto de irrigación en La Libertad por fin debería avanzar. Las primeras decisiones se tomarán aún en 2026: en septiembre se firmará el contrato para la tercera línea del Sifón Virú, y en noviembre seguirá el contrato para la finalización de la presa Palo Redondo.
¿Qué hay detrás de Chavimochic?
Chavimochic es uno de los proyectos de irrigación más importantes de Perú. El nombre se compone de los valles de Chao, Virú, Moche y Chicama. El principio es sencillo: el agua del río Santa se conduce hacia las zonas áridas de la costa norte peruana. Sin esta agua, la agricultura a gran escala apenas sería posible en muchas áreas.
Hoy allí crecen, entre otros, aguacates, arándanos, espárragos y uvas. Muchos de estos productos se venden al extranjero. Por tanto, el sistema de irrigación es una base importante para la agroindustria en La Libertad y el desarrollo económico del norte de Perú.
Esta presa es decisiva
El centro de atención es Palo Redondo. La presa, de unos 97 metros de altura, debe almacenar agua y distribuirla de forma controlada al sistema de irrigación. Sin embargo, la estructura nunca se terminó y las obras han estado paralizadas durante años.
Eso debería cambiar ahora. Según el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego, el contrato para la finalización de Palo Redondo se firmará en noviembre de 2026.
También se continuará la construcción en el Sifón Virú
Ya en septiembre seguirá el contrato para una tercera línea del Sifón Virú. La nueva tubería tendrá unos 3,5 kilómetros de longitud y un diámetro de aproximadamente 2,5 metros. Gracias a esto, el sistema podrá transportar en el futuro hasta 50 metros cúbicos de agua por segundo.
La capacidad adicional es importante para el desarrollo continuo del proyecto. A través del sistema, se pretende llevar más agua de forma fiable a las zonas agrícolas de La Libertad.
508 millones de soles están disponibles
Para 2027 se han presupuestado cerca de 508 millones de soles para Chavimochic III. Es mucho dinero, pero no es suficiente para todo el proyecto. Chavimochic III consta de varias secciones grandes de construcción y requiere inversiones totales por miles de millones.
Por ello, los fondos previstos para 2027 deben servir principalmente para que avancen de nuevo las obras importantes y se ejecuten partes centrales de la tercera fase del proyecto, retrasada durante años.
¿Por qué duró tanto?
Aquí es donde radica la gran historia detrás de Chavimochic III: el proyecto debería estar mucho más avanzado. Disputas contractuales y problemas legales paralizaron trabajos clave. Esto fue especialmente visible en Palo Redondo. La presa comenzó a construirse y luego quedó inconclusa.
De esta manera, uno de los proyectos de infraestructura más importantes del norte de Perú estuvo estancado durante años. Los nuevos contratos anunciados ahora deberían garantizar que las obras se puedan retomar.
Perú suma a Canadá
Para Palo Redondo y la tercera línea del Sifón Virú, Perú colabora ahora con Canadá. La cooperación se desarrolla bajo un modelo de Gobierno a Gobierno. La planificación, la adquisición y la construcción se organizarán mediante procesos de contratación internacionales.
Con esto, Perú busca impulsar la ejecución de las dos partes importantes del proyecto y evitar que se repitan los problemas de años anteriores.
Para el norte de Perú está en juego mucho
Chavimochic III no es una obra de construcción que solo interese a los ingenieros. Se trata de agua, agricultura, puestos de trabajo y exportaciones. Más de 111.000 hectáreas de superficie agrícola deberían beneficiarse de Chavimochic III según datos oficiales del proyecto.
De esto también depende el desarrollo económico futuro en los alrededores de Trujillo. La capital de La Libertad es uno de los centros económicos y de servicios más importantes del norte peruano. La agricultura, el comercio, la industria y la logística juegan un papel relevante en la región.
A largo plazo, además, se asocian más de 150.000 empleos directos e indirectos con el desarrollo completo del proyecto. Se trata de una previsión para el proyecto total y no de puestos de trabajo ya creados.
Para La Libertad, la finalización podría suponer un nuevo impulso para la agroindustria. No obstante, tras años de retrasos, ahora no cuenta el próximo gran anuncio. Lo decisivo es si en septiembre y noviembre se firman efectivamente los contratos anunciados, y si después se vuelve a trabajar en las obras.
Fuente de la imagen: Gestión / Proyecto Especial Chavimochic.