Los Waru Waru en Perú demuestran de manera impresionante cómo el conocimiento antiguo puede volver a ser de gran actualidad. En el Altiplano de Puno, las comunidades aymaras han revivido una forma de agricultura milenaria. Lo que a primera vista parece un patrón inusual de tierra y agua es en realidad un sistema ingenioso contra las heladas, la sequía y las inundaciones.
En Acora, al sur de la ciudad de Puno, se han restaurado cinco de estas áreas de cultivo históricas. En ellas crecen de nuevo patatas autóctonas y otros cultivos tradicionales. El proyecto muestra así una faceta de Perú que rara vez se percibe fuera del país. No se trata de un sitio arqueológico que solo deba conservarse. Se está utilizando de nuevo de forma práctica un conocimiento milenario.
¿Qué son los Waru Waru?
Los Waru Waru son campos de cultivo elevados rodeados por canales de agua. En algunas partes de la región andina, estos sistemas también se conocen como Sukakollos. La tierra se apila formando campos elevados. Entre estas áreas, discurren canales donde se puede almacenar agua.
Esto crea un sistema agrícola que se adapta mucho mejor a las condiciones extremas del Altiplano que un campo común. El principio no es nuevo en absoluto. Los sistemas agrícolas de este tipo surgieron en la sierra peruana hace unos 3.000 años. Por lo tanto, los Waru Waru son uno de los ejemplos más notables de cómo los pueblos andinos adaptaron su agricultura a las difíciles condiciones ambientales.
Agricultura a casi 4.000 metros de altura
Quien quiera entender por qué esta técnica es tan importante debe observar el paisaje que rodea el lago Titicaca. Acora se encuentra al sur de Puno. Muchas áreas agrícolas de la región están a más de 3.800 metros de altura.
Las condiciones son exigentes. Durante el día puede haber una intensa radiación solar, mientras que las temperaturas bajan drásticamente por la noche. Las heladas pueden dañar significativamente una cosecha en poco tiempo. A esto se suman los períodos de sequía y las épocas de fuertes lluvias. Precisamente a estos contrastes responden los Waru Waru.
El agua se convierte en un acumulador de calor natural
Especialmente interesante es el efecto de los canales de agua. Durante el día, el agua absorbe el calor de la radiación solar. Cuando las temperaturas bajan por la noche, libera parte de este calor almacenado a su entorno. Esto crea un microclima más favorable alrededor de las plantas. Esto puede marcar la diferencia cuando se producen heladas nocturnas en el Altiplano.
La combinación de campos elevados y canales llenos de agua puede mitigar las fluctuaciones de temperatura y, por lo tanto, facilitar el cultivo en las difíciles condiciones de las tierras altas.
Al mismo tiempo, los canales cumplen otra tarea importante. En caso de sequía, el agua puede retenerse más tiempo en el sistema. En caso de fuertes lluvias, se puede evacuar el exceso de agua. Esto convierte a los Waru Waru en una combinación de campo, sistema de riego, drenaje y acumulador de calor.
Por qué desaparecieron los Waru Waru
Una técnica que funciona no desaparece necesariamente porque sea mala. En el caso de los Waru Waru, los cambios sociales desempeñaron un papel importante. Las formas tradicionales de trabajo comunitario perdieron importancia. Al mismo tiempo, muchos jóvenes de las comunidades rurales emigraron a las ciudades.
Con ello también se perdió conocimiento. Muchas zonas de Waru Waru dejaron de ser mantenidas con el tiempo. Los canales se llenaron de sedimentos y los campos elevados desaparecieron lentamente del paisaje.
En Acora, eso empezó a cambiar de nuevo. Los miembros de las comunidades recordaron que sus padres y abuelos aún conocían esta forma de agricultura. De este recuerdo surgió el deseo de reconstruir los antiguos campos.
Se han restaurado cinco Waru Waru
En colaboración con la Asociación Aymara Suma Yapu y varias comunidades aymaras en Acora, se han reconstruido cinco Waru Waru. El proyecto cuenta con el apoyo del World Monuments Fund Perú.
El objetivo no es simplemente recrear un paisaje histórico. Las áreas se utilizan de nuevo para la agricultura. Los agricultores volvieron a dar forma a los campos elevados y crearon los canales circundantes. Se basaron en el conocimiento transmitido por generaciones anteriores. Los primeros resultados muestran que este conocimiento sigue funcionando.
Vuelven antiguas variedades de patata
La patata juega un papel especial. Perú posee una extraordinaria diversidad de variedades autóctonas de patata. Muchas de ellas están estrechamente ligadas a altitudes, suelos y tradiciones locales específicas.
En el contexto del proyecto en Acora, se vuelven a cultivar y documentar variedades tradicionales. Las comunidades participantes conservan numerosas variantes de patata y trabajan para reintroducir semillas perdidas en la agricultura.
Además, los Waru Waru también son aptos para otras plantas típicas de las tierras altas. Entre ellas se encuentran, por ejemplo, la quinoa y la cañihua. De este modo, no solo se conserva un método de cultivo histórico. Al mismo tiempo, se mantiene viva una parte de la biodiversidad agrícola de Perú.
Una primera cosecha exitosa
Los campos restaurados ya no sirven solo como experimento. Ya se han cosechado patatas en los Waru Waru reconstruidos. El proyecto actual presenta la primera cosecha de la campaña agrícola 2025/2026.
Los resultados también han recibido atención fuera de Puno. A finales de agosto de 2026, representantes de las comunidades aymaras presentaron su trabajo en el evento "Saberes ancestrales y reconstrucción de los Waru Waru" en Lima. Allí se mostraron fotografías, videos e información sobre la reconstrucción. Al mismo tiempo, los visitantes pudieron conocer productos de la nueva cosecha. Así, una tradición agrícola del Altiplano llegó directamente a la capital peruana.
Reconocimiento internacional para los campos de Puno
La importancia de los Waru Waru ya trasciende las fronteras de Perú. Los campos agrícolas Waru Waru de Puno fueron incluidos en el programa World Monuments Watch en 2025. La solicitud fue presentada por la Asociación Aymara Suma Yapu junto con la Dirección Desconcentrada de Cultura de Puno.
Destaca el papel de la población local. El proyecto no es simplemente impuesto desde fuera a la región. Las propias comunidades son las portadoras del conocimiento y una parte esencial de su transmisión.
Además, los Waru Waru han sido incluidos en el programa Cultivating Resilience del World Monuments Fund. Este programa se centra en paisajes culturales históricos que pueden ofrecer soluciones a los desafíos climáticos actuales.
Qué tienen que ver los Waru Waru con el cambio climático
Precisamente este punto hace que el proyecto sea especialmente interesante hoy en día. Las personas que crearon los Waru Waru hace milenios, por supuesto, no conocían el término cambio climático. Sin embargo, conocían muy bien las condiciones extremas de su tierra.
Desarrollaron un sistema que almacena agua, puede reducir los daños por heladas y, al mismo tiempo, puede manejar grandes fluctuaciones en las precipitaciones. Precisamente estas características vuelven a cobrar importancia hoy en día.
En lugar de buscar exclusivamente soluciones técnicas del presente, el ejemplo de Puno demuestra que el conocimiento histórico también puede aportar respuestas a los problemas actuales. Esto no significa reemplazar la agricultura moderna con métodos milenarios. Más bien, ambos enfoques pueden beneficiarse mutuamente.
Más que una técnica agrícola
Los Waru Waru son más que campos de forma inusual. En ellos reside el conocimiento sobre el agua, la tierra, la temperatura, las plantas y el trabajo comunitario. Al mismo tiempo, cuentan algo sobre Perú.
La historia del país no consiste solo en monumentales construcciones como Machu Picchu, Sacsayhuamán o los grandes complejos de templos de culturas antiguas. El conocimiento técnico también se manifestaba allí donde la gente tenía que asegurar su sustento diario.
La agricultura era crucial para ello. Terrazas, sistemas de riego y Waru Waru demuestran lo intensamente que los habitantes de los Andes se relacionaban con su entorno. Algunas de estas soluciones siguen funcionando miles de años después.
Conocimiento que vuelve a ser necesario
El proyecto en Acora conecta el pasado y el presente de una manera inusual. Los Waru Waru no se restauran para que los visitantes los observen desde la distancia. En ellos se vuelve a trabajar, sembrar y cosechar.
Los niños y los habitantes más jóvenes de las comunidades pueden ver así cómo funciona la técnica. El conocimiento, que antes residía principalmente en los recuerdos de las generaciones mayores, se transmite de nuevo de forma práctica.
Para las comunidades participantes, se trata al mismo tiempo de la seguridad alimentaria y las perspectivas económicas. Las patatas, por ejemplo, pueden transformarse en chuño o tunta y almacenarse durante mucho tiempo. El conocimiento tradicional abarca, por lo tanto, no solo el cultivo, sino todo el uso de la cosecha.
Una imagen diferente de Perú
Precisamente por eso, vale la pena mirar a Acora. Perú posee un patrimonio cultural que va mucho más allá de ruinas y museos. Parte de este patrimonio pervive en técnicas, plantas, recetas y conocimientos que se han transmitido de generación en generación dentro de las familias y comunidades.
Los Waru Waru en Perú son un ejemplo impresionante de ello. Lo que surgió hace unos 3.000 años como respuesta a las heladas, el agua y los suelos difíciles, podría hoy ayudar de nuevo a hacer la agricultura más resiliente.
A veces, una posible respuesta al futuro ha estado ya miles de años en la tierra.
Preguntas frecuentes sobre los Waru Waru
¿Qué son los Waru Waru?
Los Waru Waru son campos de cultivo elevados rodeados por canales de agua. El sistema se desarrolló en las tierras altas andinas y ayuda a controlar las heladas, la sequía y el exceso de agua.
¿Dónde hay Waru Waru en Perú?
Los paisajes de Waru Waru son especialmente conocidos en la región andina alrededor del lago Titicaca, en la región de Puno. El actual proyecto de reconstrucción se encuentra en el distrito de Acora, al sur de la ciudad de Puno.
¿Cómo protegen los Waru Waru a las plantas de las heladas?
El agua de los canales absorbe el calor durante el día y libera parte de él por la noche. Esto puede mitigar las fluctuaciones de temperatura alrededor de los campos de cultivo.
¿Qué se cultiva en los Waru Waru?
Entre los cultivos tradicionales se incluyen diversas variedades autóctonas de patatas, así como quinua y cañihua. Las plantas que se cultivan dependen de la región, la altitud y las condiciones locales.
¿Por qué se reconstruyen los Waru Waru hoy en día?
La técnica combina la preservación del conocimiento tradicional aymara con beneficios prácticos para la agricultura. Estos incluyen el manejo de las heladas, la escasez de agua, las fuertes lluvias y la preservación de cultivos tradicionales.
Fuentes
World Monuments Fund: "Waru Waru Agricultural Fields" y "Saberes ancestrales y reconstrucción de los Waru Waru", 2025/2026.
Ministerio de Cultura del Perú: "El Qhapaq Ñan - Sistema Vial Andino y campos agrícolas Waru Waru de Puno fueron seleccionados para programa Watch de la World Monuments Fund", 18 de enero de 2025.
MINCETUR: Inventario de Recursos Turísticos – Waru Waru de Caritamaya, Acora, Puno.
Imagen de cabecera: World Monuments Fund, "Waru Waru Agricultural Fields in Peru" (fuente original externa; optimizada para la visualización web).